RINCÓN DE SENTIMIENTOS


EL PROYECTO RINCÓN DE SENTIMIENTOS COMPLETO


Pincha en el enlace de arriba y podrás verlo completo.

Justificación:

Este proyecto no consiste en la realización de algunas actividades en algunas horas determinadas, es un proyecto completo, que se realiza con niñas y niños de primero y segundo de primaria.

A lo largo de dos cursos se van integrando en la clase diferentes modificaciones que convierten la rutina de los tiempos, las actividades, el espacio... en un aula dinámica donde el motor son los sentimientos.

A través de diferentes formaciones, lecturas, foros y búsquedas de
información, se adoptan diferentes medidas que van conformando la clase en un espacio abierto y receptivo a las emociones.

La lectura del número 6 del informe FAROS animó y abrió una idea bastante clara de cómo había que empezar. “De la inteligencia emocional a la educación emocional”, de Rafael Bisquerra, ayudó a organizar los objetivos:

-        Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones.
-        Identificar las emociones de los demás.
-        Denominar a las emociones correctamente.
-        Desarrollar la habilidad para regular las propias emociones.
-        Subir el umbral de la tolerancia a la frustración.
-        Prevenir los efectos nocivos de las emociones negativas.
-        Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas.
-        Desarrollar la habilidad de automotivarse.
-        Adoptar una actitud positiva ante la vida.
-        Aprender a fluir.

En este punto se tuvo muy claro que una actividad, o dos o tres, no tendrían suficiente repercusión. Se necesitaba algo que creara un clima constante donde las emociones siempre tuvieran su espacio, que no hubiera que esperar a las tutorías ni a una clase o actividad en concreto, eso era otra cosa, las dinámicas puntuales ya se hacían y se continuarán haciendo.

La lectura de Èlia López Cassà, ayudó a integrarla en todas las áreas. De ahí vino la idea del buzón de emociones.

Las experiencias en Nueva York de Linda Lantieri y Madhavi Nambiar animaron a iniciar el recurso de los cojines.
Educación emocional, 2011 de Bisquerra, trajo al aula la relajación diaria.
Todo lo plasmado en este proyecto es vivo y modificable. Las niñas y los niños han ido organizando y cambiándolo en función de sus necesidades personales.
A partir de aquí se sientan las bases de proyectos futuros y ninguno de ellos será igual.
En este proyecto se presenta lo vivido en estos dos años. El tiempo nos dirá si este rincón les ha ayudado a crecer y madurar con una buena inteligencia emocional.
Durante todo el proceso la maestra se convierte en mediadora y facilitadora. Ayuda ofreciendo materiales, espacios… pero procura no realizar juicios de valor sobre sus ideas o actitudes. Ejerce de oyente y de organizadora de las ideas.

ROL DEL DOCENTE
-        Ayudante.
-        Facilitador.
-        Evita cualquier gesto, mirada, tono de voz que pueda cohibir, coartar…
-        Evita juzgar.
-        Se aleja de la figura de poder que todo lo sabe y a la que hay que agradar.
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   El docente lleva implícito un compromiso, ya que su labor diaria enfrenta a un número de personas únicas e irrepetibles, con la responsabilidad de formarlas como individuos autónomos, seguros de sí mismos y autorregulados; tomando como elemento importante el desarrollo de la Educación emocional de cada uno de ellos en el aula. http://www.aliatuniversidades.com.mx/conexxion/index.php/en/educacion/788-el-rol-del-docente-en-la-educacion-emocional-ano-3-numero-8
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    Por otra parte, es necesario recordar que las emociones juegan un papel central en las interacciones sociales, así como en el comportamiento en todos los entornos. En el aula, tanto el maestro como los estudiantes experimentan diversas emociones. El flujo de los afectos es constante y refleja el mundo interno de los estudiantes, así como su estado anímico y su disposición para el aprendizaje. Un maestro emocionalmente inteligente debe percibir este movimiento afectivo para dirigirlo de forma provechosa para el aprendizaje, basándose en su capacidad interpersonal y liderazgo. Un maestro motivador, conciliador y con buen sentido del humor tendrá un impacto positivo en sus alumnos. Por el contrario, un maestro poco tolerante, rígido y con escaso manejo anímico puede afectar negativamente el clima del aula. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4775388

Ellos y ellas deciden denominar a la maestra como “organizadora”: recoge y organiza datos. No da  ”charlas moralistas” ni prejuiciosas, ni lo sabe todo.






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